La lista que confirmó que debía ser feliz.

La lista que confirmó que debía ser feliz.

El día que intenté encontrar la razón por la que no lo era.

“Tengo una vida que debería hacerme feliz y no puedo entender por qué no lo soy.”

Esa era la contradicción que me afligía en silencio.

Cuando estaba sola…

y también, a veces, cuando estaba acompañada de él.

Pero, sobre todo, yo quería encontrar una solución.

Porque no quería perder nada de lo que tenía.

Quería conservar cada uno de esos ingredientes que, con tanta diligencia, había construido como mi vida.

Porque claro… cuando digo que lo tenía todo (aunque en la carta anterior ya te había dado una idea), quizas aún tú te preguntas —o más bien, directamente te imaginas— qué sería “todo” para ti.

Pero permíteme compartir contigo precisamente lo que eso era para mí.

Tenía una linda casa muy grande con muchos espacios, con alberca y jardines.

A la que por supuesto, no tardamos en invitar a compartir con nosotros, a nuestra perrhija Lala (así hasta las fotos se veían más bonitas).

Tenía ese «buen trabajo», el sueldo era realmente muy bueno, el ambiente y las condiciones eran geniales. ¡Y mis jefes me adoraban!

Tenía buenas amigas, otras mujeres esposas de expatriados como yo.

Tenía mi propio gimnasio en mi casa y el cuerpo sano y fuerte para usarlo.

Tuve la oportunidad de lograr mi sueño dorado de irme a Francia a estudiar mi maestría. (Bueno y es que no me conoces, pero quien me conoce sabe que yo hablaba de irme a Francia desde que tenía 6 años, pero eso es material para otro episodio).

Y luego, estando allá logré tener mi propia “embajada” (que no fue nada fácil) donde por una temporada conocí un éxito abrumador, y también conocí las grandes dificultades para poder sostenerlo.

Así que todo esto en sí mismo ya es un éxito marcado en mi «lista personal», por lo que ese vacío que sentía, menos sentido tenía para mí.

Incluso antes de ese periodo, profesionalmente, también tuve oportunidades muy interesantes, de tal forma que me consideraba muy fuerte y sólida en ese aspecto.

Pero, de todo lo que tenía… sabemos muy bien tú y yo que lo que le gana en jerarquía a todo:  era el tener un esposo guapo, carismático, con un muy buen puesto y título, que además me amaba.

Ese hombre con quien compartía cada día de esa vida en ese rincón del mundo africano.

También sabemos tú y yo, lo inmensamente valioso y fundacional que es para toda mujer, encontrar a ese hombre y tenerlo a tu lado «hasta que la muerte los separe», así es, que sea tuyo y que tu seas de él para siempre.

Así que, estoy segura que a estas alturas de la hsitoria, estarás de acuerdo conmigo cuando digo que: No quería perder NADA.

Por todo lo anterior, después de estarme observando un tiempo, con esa sensación de vacío incómodo y de tristeza silenciosa -que seguía sin tener ningún sentido-, pues ya había minuciosamente analizado TODO lo que tenía.

 Y concluí que:

 “Había logrado hacer y tener TODO lo que me dijeron que debía conseguir para sentirme plena y feliz”.

Entonces un día tuve una idea.

Decidí que lo que necesitaba era cambiar de país.

Volver a mudarnos.

Volver a salir a buscar aventuras en otros lugares.

Y mi esposo, estuvo de acuerdo en buscar un cambio.

Así podría conservar TODO lo que tenía, sólo diferente, en otro lugar.

Porque cabe señalar que para este momento de crisis yo ya estoy oficialmente «harta» de vivir en el Congo.

No soportaba ya ni el clima, ni el sol, ni el cielo, ni las moscas…

ni a mi cocinero.

Entonces, al menos ya había una posibilidad de solución: mudarnos.

Sin embargo, esta solución pues no sería inmediata, había muchas variables en el camino, que no dependían directamente de mí, ni de él.

 

Debíamos esperar…

 

¿Alguna vez has intentado convencerte, a la luz de la razón, de que deberías ser feliz porque, en teoría, tienes todo para serlo?

 

Si es así, quizá esta historia también tenga algo para ti.

Esta es la segunda carta de mi Diario del Regreso.

Durante las próximas semanas voy a continuar compartiendo contigo el camino que me llevó de regreso a mí.

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